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Nia tiene 13

Nia se somete a pruebas médicas antes de su primera transfusión.
Te harán análisis de sangre.
Algunas personas no pueden recibir este tratamiento. El médico puede indicarte si la terapia de transfusión crónica es una opción para ti.
Los análisis de sangre ayudan al médico a:
- Decidir cuánta sangre (o glóbulos rojos) necesitas recibir.
- Reducir el riesgo de problemas (efectos secundarios) derivados de las transfusiones.
- Verificar si las transfusiones están surtiendo efecto.
Este tratamiento es ideal para:
- Personas que han sufrido un accidente cerebrovascular.
- Personas con alta probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular.
- Personas con dolor que no se alivia con hidroxiurea u otros medicamentos.
- Personas que padecen síndrome torácico agudo en repetidas ocasiones y no mejoran fácilmente con los medicamentos.
- Personas que tienen erecciones dolorosas que no mejoran con medicina.
No es una buena opción para:
- Personas que hayan tenido problemas con transfusiones de sangre anteriormente.
El médico necesita saber algunas cosas sobre tu sangre antes de que comience la terapia de transfusión crónica.
Necesita saber:
- Tu tipo de glóbulos rojos (grupo sanguíneo o fenotipo). Esto se debe a que necesitas recibir sangre nueva de un donante que sea del mismo tipo (grupo sanguíneo o fenotipo). El “tipo” describe qué marcadores (antígenos) hay en la superficie de tus glóbulos rojos.
- Si tienes anticuerpos contra otros tipos de glóbulos rojos que podrían estar presentes en la sangre de un donante.
- Tu hemoglobina total y el número de glóbulos rojos sanos (hemoglobina A o HbA) en tu sangre.
- El número de glóbulos falciformes (hemoglobina S o HbS) en la sangre.
- El número de reticulocitos (glóbulos rojos inmaduros) en la sangre.
- Un hemograma completo, que es un análisis que le proporciona al médico mucha otra información sobre tus glóbulos rojos y glóbulos blancos.