21 años

La terapia de transfusión crónica puede provocar efectos secundarios y nuevos problemas de salud.
Los médicos estarán atentos a estos problemas:
- Tu cuerpo ataca a los glóbulos rojos del donante (aloinmunización).
- Tienes un exceso de hierro en el cuerpo (sobrecarga de hierro).
- Los glóbulos rojos del donante se descomponen en tu sangre (hemólisis).
- La sangre se vuelve espesa y poco fluida (hiperviscosidad).
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La aloinmunización es un problema frecuente.
Tus glóbulos blancos (células del sistema inmunitario) pueden atacar a los glóbulos rojos procedentes de la sangre de un donante.
Cuando esto ocurre:
- Tu cuerpo destruye los glóbulos rojos del donante.
- Esto significa que es posible que la transfusión no funcione.
- No podrás recibir más transfusiones de sangre del mismo donante o con el mismo tipo de glóbulos rojos (grupo sanguíneo o fenotipo), ya que tu sistema inmunitario ha desarrollado anticuerpos contra ellos. Será necesario encontrar un tipo de sangre y un donante diferentes para tus transfusiones. El “tipo” describe qué marcadores (antígenos) hay en la superficie de los glóbulos rojos.
- Después de que esto ocurra varias veces, puede resultar más difícil encontrar sangre para las transfusiones.
La sobrecarga de hierro es un problema frecuente con las transfusiones simples.
Significa que tienes demasiado hierro en el cuerpo.
Cuando esto ocurre:
- Esto se denomina sobrecarga de hierro.
- Con las transfusiones de intercambio, no es tan común.
- Ocurre porque los glóbulos rojos contienen hierro. Las transfusiones de sangre aportan más hierro de lo normal a la sangre. A veces, queda demasiado hierro en el cuerpo.
- Esto puede dañar el corazón, el hígado, el páncreas y otros órganos.
- Si presentas sobrecarga de hierro, puedes necesitar medicamentos que eliminen el exceso de hierro del cuerpo. Se llama terapia de quelación.
La deferoxamina (Desferal) es un medicamento que se administra mediante inyección.
Puede provocar efectos secundarios:
- En el lugar de la piel donde se te administró la inyección puede aparecer dolor, hinchazón, ardor, enrojecimiento, irritación o un bulto duro.
- Puedes tener visión borrosa.
- Puedes sentir mareos.
- Ver más efectos secundarios.
La deferiprona (Ferriprox) es un medicamento que se administra en forma de comprimido oral (pastilla).
Puede provocar efectos secundarios:
- Puedes tener vómitos.
- Puedes tener dolor de estómago.
- Puedes tener diarrea (heces acuosas).
- Ver más efectos secundarios.
La hemólisis no es frecuente.
Los glóbulos rojos del donante pueden descomponerse dentro de tu sangre. Existen dos tipos de hemofilia.
Reacción a la transfusión hemolítica aguda
- Esto ocurre durante una transfusión (o en las horas siguientes).
- Puedes sentir fiebre, escalofríos, dolor en el pecho, dificultad para respirar, presión arterial baja y dolor en un costado del cuerpo.
Reacción a la transfusión hemolítica tardía (DHTR)
- Esto ocurre más tarde, pero dentro de las 3 semanas.
- Es posible que sientas dolor, cansancio, debilidad, mareos u otros signos de anemia.
- Es posible que la piel o los ojos se pongan amarillos (ictericia).
- En ocasiones, también pueden destruirse tus propios glóbulos rojos. Esto se denomina hiperhemólisis o hemólisis colateral. Si esto ocurre, puede provocar la muerte si no se recibe tratamiento de inmediato.
La hiperviscosidad no es frecuente.
- Esto ocurre cuando la sangre se vuelve más espesa y fluye más lentamente.
- Cuando se añaden glóbulos rojos del donante, la sangre tiene más glóbulos rojos de lo normal.
- Puede provocar una crisis de dolor (vaso-oclusión).
- El médico te hace análisis de sangre para controlar el número de glóbulos rojos que tienes en la sangre. Si tienes demasiados glóbulos rojos, el médico puede suspender las transfusiones de sangre.
La transmisión de enfermedades infecciosas es muy poco frecuente.
Esto ocurre cuando te enfermas por un virus presente en la sangre del donante.
- La sangre de los donantes se analiza para detectar virus.
- Si se detecta un virus, la sangre no se utiliza para transfusiones. Esto significa que solo hay una probabilidad muy pequeña de contraer un virus a través de la sangre de un donante.