Trasplante de médula ósea

El trasplante de médula ósea puede curar la enfermedad de células falciformes en algunas personas.

Se reciben células madre hematopoyéticas donadas por otra persona (un donante) que no padece enfermedad de células falciformes.

Esto permite que tu cuerpo produzca glóbulos rojos sanos.

Esto se puede llamar:

  • Trasplante de médula ósea
  • Trasplante de células hematopoyéticas
  • Trasplante de células madre

Si funciona:

  • Puede que te hayas curado.
  • Probablemente tendrás menos dolor.
  • Podrías dejar de tomar los medicamentos para la enfermedad de células falciformes (por ejemplo: hidroxiurea).
  • Probablemente no necesitarás más transfusiones de sangre para la enfermedad de células falciformes.
  • Es probable que no sufras nuevos daños en los órganos a causa de la enfermedad de células falciformes, pero esto no reparará ningún daño a nivel del órgano que ya hayas desarrollado.
  • Es posible que no tengas que acudir al hospital con tanta frecuencia como antes.

Existen riesgos:

  • Tal vez no funcione para todos los pacientes.
  • La quimioterapia puede provocar muchos efectos secundarios, algunos de los cuales pueden ser graves. También provoca la caída del cabello, que debería ser temporal. La quimioterapia puede limitar tu capacidad para tener hijos en el futuro.
  • Las nuevas células pueden atacar a tu cuerpo y causar nuevos problemas médicos.
  • Algunas partes de este tratamiento causan dolor.
  • Algunas personas se sienten tristes y solas durante el tratamiento, porque es muy intenso.
  • No es habitual, pero existe riesgo de cáncer o muerte.

El trasplante de médula ósea no funciona para todos los pacientes.

El médico puede hablar contigo sobre la probabilidad de que te funcione.