Al día siguiente

Permanecerás en el hospital entre 3 y 5 semanas más.
Durante este tiempo, las células madre donadas empezarán a crecer y a producir nuevas células sanguíneas.
Esto se llama incorporación del injerto.
Los médicos estarán atentos a cualquier problema.
- Tu cuerpo puede “atacar” las células madre donadas (rechazo del injerto).
- Las células madre donadas pueden “atacar” a tu cuerpo (enfermedad de injerto contra huésped).
- Puedes presentar problemas hepáticos: enfermedad veno-oclusiva (Veno-Occlusive Disease, VOD) o síndrome de obstrucción sinusoidal (Sinusoidal Obstruction Syndrome, SOS).
- Podrías enfermarte gravemente por los gérmenes, ya que estás inmunosuprimido (incapacidad para combatir los gérmenes).
La terapia génica no presenta algunos de los problemas que pueden surgir con el trasplante de médula ósea.
- Con la terapia génica, no hay riesgo de rechazo del injerto. Pero es posible que las células madre genéticamente modificadas no crezcan en tu cuerpo. La terapia génica es muy nueva y los médicos todavía están aprendiendo sobre ella.
- Con la terapia génica no existe riesgo de enfermedad injerto contra huésped.
- No es necesario tomar medicamentos inmunodepresores después de la terapia génica.
El injerto se produce cuando las células madre donadas pasan a formar parte de tu cuerpo.
Después de que las células madre donadas se introducen en tu sangre, viajan hasta donde la médula ósea reside dentro de tus huesos. Las células se convierten en tus nuevas células madre hematopoyéticas. Crecen y se multiplican.
Tus células madre producirán nuevas células sanguíneas:
- Glóbulos rojos. Serán células sanas, no células falciformes. Transportan oxígeno a todas las demás células del cuerpo.
- Glóbulos blancos. Combaten los gérmenes y también se denominan células del sistema inmunitario.
- Plaquetas. Ayudan a que la sangre coagule (detener el sangrado) cuando tienes un corte.
La enfermedad de injerto contra huésped (EICH) es un problema frecuente.
- Las células madre donadas producen células inmunitarias que ‘atacan’ a tu cuerpo.
- Estos nuevos glóbulos blancos pueden confundirse porque tu cuerpo no es igual al del donante. Por eso pueden atacar a tu cuerpo.
- Puede causar problemas durante unos días o meses, pero algunas personas tienen problemas que duran años.
- El trasplante de médula ósea puede funcionar incluso si tienes este problema.
- Los médicos te recetarán medicamentos para intentar prevenirlo o detenerlo si ocurre.
- Es posible que las personas tengan que tomar estos medicamentos para prevenir o tratar la EICH durante varios meses después del trasplante.
- Los medicamentos no funcionan en algunas personas, y estas pueden enfermar gravemente o fallecer.
El rechazo del injerto no es frecuente.
- Tu cuerpo “ataca” las células madre donadas (rechazo del injerto).
- Puede hacer que te enfermes gravemente. No podrás producir células sanguíneas por ti mismo y necesitarás transfusiones de sangre.
- Tu enfermedad de células falciformes podría reaparecer.
- Significa que el trasplante de médula ósea no ha funcionado.
- Es posible que los médicos quieran intentar de nuevo un trasplante de médula ósea o una opción de tratamiento diferente.
- No es habitual. Menos de 1 de cada 10 personas sufre un rechazo del injerto. Pero el riesgo de muerte para quienes sufren un rechazo del injerto es muy alto.
La enfermedad veno-oclusiva (EVO) es un problema frecuente.
- La quimioterapia puede dañar el hígado (una parte del cuerpo que limpia la sangre) y esto puede provocar la enfermedad veno-oclusiva.
- Las personas que tienen un exceso de hierro debido a transfusiones de sangre o las que padecen daño hepático tienen un mayor riesgo de padecer enfermedad veno-oclusiva.
- Los médicos estarán atentos a los siguientes signos: piel u ojos amarillentos, aumento de peso, retención de líquidos (agua) en el cuerpo o agrandamiento del hígado.
- Los médicos saben cómo detener o tratar la enfermedad veno-oclusiva. Pueden recetarte medicamentos (defibrotida, ursodiol o heparina). También pueden limitar la cantidad de líquido (agua) que te administran.
- Incluso con tratamiento, algunas personas también pueden fallecer a causa de una enfermedad veno-oclusiva (VOD) no controlada.
Sufrirás una grave inmunodepresión (incapacidad para combatir los gérmenes).
- La quimioterapia destruye las células madre hematopoyéticas. Esto significa que no tendrás suficientes glóbulos blancos funcionales (células del sistema inmunitario) durante unos meses.
- Las células madre donadas empezarán a producir nuevos glóbulos blancos, pero aun así puedes enfermar gravemente por culpa de los gérmenes durante unas semanas o meses después de la quimioterapia.
- Durante las primeras semanas, corres el mayor riesgo de enfermarte gravemente por los gérmenes. En el hospital se toman precauciones adicionales para mantenerte alejado de los gérmenes.
- Los médicos también te darán medicamentos para combatir los gérmenes.
Con la terapia génica, no se sufre tanta inmunodepresión (incapacidad para combatir los gérmenes) como habría sido el caso con un trasplante de médula ósea.
No es necesario tomar medicamentos inmunodepresores para protegerte de la enfermedad de injerto contra huésped después de la terapia génica. Esto se debe a que las células madre genéticamente modificadas proceden de tu propio cuerpo.