Durante los días siguientes

Recibirás quimioterapia todos los días durante 1 o 2 semanas.
Esto a veces se denomina “régimen de acondicionamiento” o “régimen preparatorio” o simplemente “prep.”
- Los medicamentos se te administran a través de una vía intravenosa que los introduce directamente en el torrente sanguíneo.
- Estarás despierto cuando te administren el medicamento.
- Los médicos decidirán la dosis que necesitas y cuántas veces al día se te administrará.
La quimioterapia puede causar problemas (efectos secundarios).
Estos son los efectos secundarios más comunes, que pueden durar unas semanas:
- Caída del cabello. Tu cabello empezará a crecer nuevamente en unas pocas semanas, aunque podría verse un poco diferente.
- Problemas estomacales. Muchas personas vomitan y tienen diarrea (heces acuosas). También puedes presentar náuseas (sensación de malestar en el estómago) y dolor abdominal. Recibirás medicamentos para ayudar a controlar esto. Algunas personas sienten que no quieren comer nada.
- Dolor.
- Dolores de cabeza.
- Fiebre.
- Llagas en la boca (puntos dolorosos en la boca). Si se te dificulta comer, el médico puede suministrarte nutrición a través de una sonda.
Otros efectos secundarios pueden durar más tiempo:
- Durante aproximadamente 6 meses puedes enfermarte gravemente a causa de los gérmenes.
- Es posible que no puedas tener hijos, ya que la quimioterapia puede dañar los óvulos y los espermatozoides. Habla con el médico sobre la posibilidad de congelar óvulos o espermatozoides antes de la quimioterapia.
Algunas personas han desarrollado cáncer después de la quimioterapia, pero no es habitual.
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Algunas personas han desarrollado leucemia (un tipo de cáncer de la sangre) tras un trasplante de médula ósea. Esto podría deberse a la quimioterapia.
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El médico puede hablarte sobre la información más reciente.
La quimioterapia ayuda a que el trasplante de médula ósea funcione.
Antes de que se te administren las células madre donadas hematopoyéticas, necesitas recibir quimioterapia.
- Tus antiguas células madre hematopoyéticas ocupan espacio. Estas son las células con instrucciones anómalas. Producen células falciformes.
- La quimioterapia destruye las células madre antiguas para impedir que produzcan glóbulos falciformes.
- Esto prepara tu cuerpo para recibir las células madre donadas.
La quimioterapia destruye cualquier célula que tu cuerpo produzca de manera repetida.
- Se puede utilizar para destruir las células cancerosas en personas con cáncer.
- También destruye las células madre.
- Destruye los óvulos y los espermatozoides.
- También destruye las células que forman el revestimiento interno húmedo de algunos órganos y cavidades del cuerpo, como la boca, el estómago y el intestino.
- También destruye las células capilares. Por eso se cae el cabello. Las células que producen tu cabello no mueren, por lo que tu cuerpo puede volver a generar cabello después de unas semanas.
Después de la quimioterapia, es posible que te sientas mal.
Cuando la quimioterapia destruye las células madre hematopoyéticas, el cuerpo no puede producir glóbulos blancos (células del sistema inmunitario).
- El sistema inmunitario es el que te protege de los gérmenes.
- Sin glóbulos blancos (células del sistema inmunitario), tu cuerpo no puede combatir los gérmenes.
- Después de la quimioterapia puedes enfermarte gravemente, ya que estarás inmunodeprimido (incapacidad para combatir los gérmenes) durante aproximadamente 6 meses.
- Después de 6 a 9 meses, tus células madre genéticamente modificadas habrán producido suficientes glóbulos blancos nuevos para que puedas combatir los gérmenes como lo hacías antes de la quimioterapia.
- Necesitarás vacunarse nuevamente contra varios gérmenes, incluso si ya habías recibido esas vacunas de niño.
Medicamentos utilizados para la quimioterapia
- Busulfán
- Melfalán
- Tiotepa
- Ciclofosfamida
- Fludarabina
- Globulina antitimocítica (ATG)
- Alemtuzumab
Los médicos pueden probar diferentes tipos de quimioterapia.
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La quimioterapia mieloablativa es una dosis muy fuerte de quimioterapia. Provoca más efectos secundarios y tiene la mayor probabilidad de destruir todas las células madre hematopoyéticas antiguas. Así es como se realizaban inicialmente los trasplantes para la SCD, y en muchos lugares todavía se utiliza este método de altas dosis para realizar el trasplante. El uso de dosis tan altas de quimioterapia reduce el riesgo de rechazo, pero se asocia a otras complicaciones, como daño a nivel de órganos y un mayor riesgo de muerte.
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La intensidad reducida presenta una dosis y una toxicidad menores que el régimen mieloablativo. Sigue siendo muy potente, pero provoca menos efectos secundarios que las dosis mieloablativas. Con este tratamiento, el riesgo de daño a nivel de órganos y muerte es menor. Sin embargo, existe un mayor riesgo de rechazo.
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No mieloablativo es la intensidad más baja. A veces ni siquiera se utiliza quimioterapia. Es el menos agresivo y el que presenta menor riesgo de daño a nivel de órganos. Pero puede aumentar mucho el riesgo de rechazo. Es posible que los pacientes tengan que tomar otros medicamentos para reducir el riesgo de rechazo durante mucho tiempo después de este tipo de trasplante. Algunos pacientes que recibieron un trasplante no mieloablativo desarrollaron posteriormente leucemia, por lo que muchos médicos están abandonando este enfoque.